Cómo le explicas a la vida
que ya no puedes recibir más golpes.
Cómo le dices a quien quieres
que te ha fallado
y que la confianza no volverá a ser la de antes.
Cómo enseñas a un niño a ser fuerte,
a enfrentarse a la muerte
que supone vivir en ruinas.
Ojalá alguien me dijese cómo hacer amanecer a una vida
en la que siempre es de noche.
Caer,
curarse,
recaer.
El ciclo del que lo pierde todo,
y lucha siempre por nada.
Antes creía en el poder de un abrazo,
en amar un retazo de corazón hasta quedarme dormida.
Antes creía que es posible cambiar,
e irte sin tener que decir adiós.
A Dios le he llegado a rezar por miedo a una despedida
y le he pedido una vida con menos baches que tragar.
He visto llorar a los que quería
hasta dolerme a mí mis propios lagrimales.
Cómo te acostumbras al desastre
y admites que nunca tendrás lo que deseaste.
Mira,
me anestesiaste con mentiras,
y ahora sólo quedan tiras
de los lazos que nos unían.
<<Revitaliza.
O te volverás loca>>.
O
<<cómo dejar de querer y aprender a perder
todo lo que tenías>>.
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