2 de diciembre de 2016

No me voy a olvidar de ti. 
No me voy a olvidar de ti porque he querido más a esos ojos que a mis propias manos, y eso que con ellas amortiguo cada caída. No me puedo olvidar de ti porque voy a echar de menos cada mísero momento que he pasado riendo contigo, porque cuando eres testigo del asesinato nunca más puedes llegar a olvidar la cara de la víctima, porque he llorado más tu vida que lo que voy a llorar jamás por alguien.
No me voy a olvidar de ti porque he navegado en muchos mares, me he ahogado en demasiados bares, y ninguno ha conseguido que no acabe pronunciando tu nombre. 
Los cañones de Espronceda nos han explotado en las manos y ahora miro a los lados y solo veo la polvareda que ha levantado este vendaval de miedo. Ya no sé mantenerme de pie en ese punto estratégico que decías que había en los huracanes, en donde no te afecta su fuerza ni nada te arrastraba a la muerte. 
No me voy a olvidar de ti porque no quiero, porque me pesa más el treinta a la espalda que esta espada que me atraviesa cuando se abre la puerta y la vida me arrastra el paso del tiempo. 
Este latido no perdona y este 'te quiero' que te digo ya no llega a su destinatario, pero sí permanece en la memoria. Y si es lo único que queda, es lo único que voy a cuidar para siempre...

No hay comentarios:

Publicar un comentario